Tras el enigmático nombre de La Comuña de Moces Bruxes se esconde un grupo de jóvenes hechiceras que, cansadas de que sus solitarios conjuros contra el machismo no surtiesen efecto, unieron su magia y salieron con sus escobas por las calles de Avilés (y no precisamente para barrerlas). Era 1997 y desde entonces nuestra marmita no ha dejado de experimentar nuevas pócimas.
Nuestro primer aquelarre fue en torno a un taller de autodefensa y autoestima en el que al compartir nuestros miedos descubrimos nuestra fuerza y ya nada pudo pararnos: encuentros feministas, talleres en institutos, fancine, programa de radio, murales... y siempre la calle como escenario de nuestras denuncias (¡y de nuestras fiestas!).
Aunque este medio sea nuevo para nosotras, acostumbradas a las reuniones alrededor del fuego y otras tradiciones milenarias, queremos aprovecharlo para contactar con todas las brujas que, en solitario o en comuña, navegan por la red.