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El origen de
este palacio está en un pabellón de caza
construido por Philibert le Roy para Luis XIII. Luis XIV
lo utilizó inicialmente para retirarse a el con
su favorita fuera de los comentarios de la corte. No obstante
se vio atraído por este paraje e hizo tres ampliaciones,
que coincidieron con momentos personales y políticos,
hasta que en 1710 concluyo la ultima gran reforma que
le proporción el aspecto actual, aunque con algunas
diferencia.
Lo que sorprende de este palacio es su grandiosidad espacial.
Esto es debido a que Luis XIV obligó a la corte
y a los nobles a vivir junto a el en una posición
subordinada evitando nuevas revueltas de la nobleza, que
ya había sufrido durante su infancia (La Fronda),
consiguiendo así el triunfo de la monarquía
absoluta. La primera reforma fue acometida por Le Vau,
y supuso el embellecimiento del patio central, así
como la construcción de nuevos pabellones para
invitados así como establos y cocinas. La segunda ampliación
fue más importante y tras desechar la idea de demoler
el palacio primitivo para la contrucción de uno
nuevo, se opto por conservar la parte original del palacio
(el patio de mármol), haciendo una especie de envoltura
del mismo hacia los jardines. La tercera y última
ampliación se encomendó a J.A. Mansard.
Esta fue la mayor de todas y supuso triplicar la superficie
del palacio mediante la construcción de dos alas
laterales, así como la redecoración de la
fachada al parque construida anteriormente. El resultado
fue un palacio con una longitud de casi 500 m, y que es
en gran medida lo que aún hoy podemos ver.
La distribución interior ha cambiado a lo largo
de los siglos .Su decoración original corrió
a cargo de Le Brun, el cual le confirió un aspecto
triunfal y que en cada uno de los rincones glorifica a
su mecenas equiparándole con el sol. Este decorador
no era del gusto del arquitecto Mansard, que los consideraba
de un gusto atrasado, auque si contaba con el total apoyo
del rey. La obra cumbre de Le Brun en el palacio es la
galería de los espejos, de 73 m x 13 m, escoltada
por dos salones no menos importantes, el salón
de la guerra y el de la paz. Esta galería ocupa el cuerpo central de la fachada al parque. Originariamente era una terraza que fue cubierta en la 2 remodelación. Las salas mas importantes
son las estancias de estado, dedicadas cada una a un planeta
y a su correspondiente divinidad de la antigüedad,
destacando las de Venus, Diana y Hércules decorada
con mármoles policromos. El resto están
decorados con terciopelo de color carmesí y verde.
De entre ellas, el salón de Apolo fue en su origen
el dormitorio del rey para convertirse luego en salón
del trono. Estas estancias conservan aún la decoración
original de la primera época del palacio.
Una de las obras maestras perdidas es la primitiva escalera
de embajadores que se fue deteriorando y ante el elevado
costo de su restauración, en el s.XVIII se opto
por demolerla y sustituirla por otra de escaso o nulo
interés que es la que podemos ver hoy. Por fortuna
hoy en día podemos ver una réplica exacta
en el palacio de Herrenchiemse en Baviera. Mas actuales
son los aposento interiores del rey, de carácter
privado y que están decorados con boisieres o paneles
dorados. Los aposentos de la reina, están tal y
como los dejo María Antonieta, destacando la escalera
de la reina que conserva la decoración original
creada por Le Brun en el s.XVIII.
Los aposentos del delfín en la planta baja son
un prodigio de finura decorativa, ya que están
decorados con exquisitos boisieres policromos, como los
de la biblioteca o los del gabinete interior de la defina.
En el ala norte lateral destacan la capilla palatina y
la opera que son de una belleza sin par y que aún
hoy siguen utilizándose. En el ala sur, y ya en
en s.XIX , el rey Luis Felipe construyo la galería
de batallas, en la que se hace un repaso por la historia
de Francia a través de diversos artistas. Este
rey fue el que convirtió este palacio en museo
dedicándolo "A todas las glorias de Francia".
Al lo largo del palacio existen otras muchas salones y
cuartos que no desmerecen del conjunto.
En cuanto al parque, otra obra maestra, es obra del Le
Notre. Los jardines concebidos como una extensión
de las salas del propio palacio son de estilo francés
y muestran el triunfo del hombre sobre la naturaleza,
dominándola y obligándola a desarrollarse
donde y como deseaba la voluntad humana, y que a medida
que se aleja del palacio del rey, se le va dejando mayor
libertad, hasta llegar a la naturaleza salvaje en el extremo
del conjunto. Dentro del parque se encuentran infinidad
de fuentes como la del Latona, la colonnade, la de Ceres,
la de los baños de Apolo.... ,aunque destaca en
el eje central la del carro solar, que representa a Apolo
en el momento de salir del océano conduciendo su
carro para iluminar a la tierra, en clara alusión
al rey que de la misma manera que el iluminaba a Francia. Existen
así mismo dos pabellones de especial belleza, el
gran trianón y el pequeño trianón,
construidos por Luis XIV y Luis XV para sus favoritas.
El palacio de Versalles se convirtió en el modelo
a imitar por todas las cortes europeas, mas concretamente
en el insuperado modelo. De hecho, algunos soberanos ante
la imposibilidad de igualar Versalles, optaron por reconstruirlo
en sus paises, creando réplicas casi exactas, como
por ejemplo Luis II de Baviera o el Maraja de Kapurtala que lo intentó con menor fortuna.
Y no es de extrañar pues es sin duda el más
hermoso de los palacios que ha concebido el hombre, a
la vez que el mas representativo del poder real. A esto
contribuyó el clasicismo francés, en el
que se encuadra este palacio, tomando lo mejor del renacimiento
y del barroco para lograr un estilo grandioso y único
en Europa. Actualmente el palacio se utiliza en determinados
eventos de estado, siendo además la sede de la Asamblea Nacional Francesa, (reunion del Congreso y el Senado) que se reune en el para los grandes temas de estado como las reformas constitucionales. De vez en cuando se hacen recepciones rememorando su antiguo explendor, para lo cual se invita a algun principe o princesa que crea una falsa ilusion de que el Versalles de Luis XIV continua vivo. C'est dommage.
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Fachada
Escalera Reina
Cuadros

Fachada
Hércules
Abundancia
Apolo

Venus
G.
Espejos
Cámara
Real

Capilla
Teatro
Apolo
G.
Trianón
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