Filtra la flor criba del calvero

Filtra la flor criba del calvero la frase vuelve su ojo grasiento al interior acolchado de los labios y el indice del pistilo toca la incredula herida del cielo saqueado por los ataques nocturnos de las nutrias extendido al lado de nosotros donde los bizcos equilibristas se dejan caer en la red en el sauce son enganchados los arreos de la tristeza que las largas jornadas de otoņo han engrasado con caricias de hamaca

la ropa de llamas blancas rie en su lengua de alchol y el insecto vehiculo de niņo cierra equipajes y muelles se va por la carretera imberbe donde la palabra embellece el corcho y el arbol chupa la resina a las fiambreras de los corazones torridos

Un tiro de caņon pone tirantes los globulos rojos bajo la tienda de campaņa donde los somnolientos cohetes viven en colonias electricas y recoge en su delantal de rayas las cascaras del horizonte en la tarde el informe modelador ve en cada arbol una viviente acogida sobre la carretera imberbe donde la palabra embellece la altitud el bosque sofocado es subido hasta la cumbre de la concepcion matematica y sin nubes su pecho revolotea alrededor de los cucos transformados en minutos pero el frescor crepuscular del espiritu apaciguara pronto nuestra hambre de mundos y eclipsara los pedazos de vida que depositamos de escalon en escalonen el vacio vertigo que la muerte deja escapar de su orbita de la mochila tan miserablemente atestada de escorias que suenan e inefables castigos a golpes y fatigas incalculables

para concluir en nada hostigados como estamos por las previsiones microbianas de los pensamientos pobres seres que no pueden apartar la mirada del talon de la muerte cuando el informe modelador ve en cada arbol un viviente coartada el otoņo arrastra sobre unas muletas el viento viento tartamudo y las espinas de los zarzales no lloran ya bajo el abrigo el alfa se cierra sobre tu parpado la semilla de las montaņas el agua te mira caravana de agua semilla de mirada arruga las hojas cejas de las montaņas bajo los dedos del agua mimadas las campanas se inclinan el abanico del tunel se abre en el regazo de la tarde las ilusiones han tocado a todas las vacaciones

muņon barbudo de arbol el puņo enviado al combate de las sequedades trueno valvula de los valles doloridos cantable monotonia de los kioscos alineados como tazas de cafe e hijos sobrenaturales reuniendo las rutas medicas aferradas a las murallas de solidos cuellos circulos volatineros alrededor de la muerte del fosforo el rastro de las muecas podridas ha contorneado lo irreal de los dientes belicosos

pero tu indiferente de lo que no tiene peso ni augurio genialidad sustancial apenas sonriente al azar de los musculos los ojos y el viento lo mismo que las lenguas de nieve lamiento las sales profundas de los precipicios hormigueantes de esferas