La Tierra me tiene apretado en un puño

La tierra me tiene apretado en un puño de tempestuosa angustia ¡que nadie mueve! se escucha en el momento abrirse paso el vuelo de la mosca y reunir la jornada en busqueda de un fin encerremos en los pañuelos los minutos que nos separan

¡arriba las manos! para acoger al angel que va a caer deshojarse en nieve de luciernagas sobre vuestras cabezas cielo debilitado por el viento que tanto ha soplado nosotros pagaremos los sufrimientos las innombrables deudas

la estacion se espesaba con juegos de silbatos tantas voluntades nadan
en la amarga densidad que el timbre conduce la oleada roedora con las negras y fetidas indignaciones las entrañas espumosas de la tierra

a las superficies aterciopeladas hacia que objetos bebedores de esperanzas que han comprado al precio de lentas simientes ornadas con los atributos
de los cuerpos de los oficios que se bebe en los abrevaderos con resoplidos sorbidos marinos de caballo que se caza en circulos en los picaderos aldeanos que se fuma la pipa vieja de aguilas que se guarda pastores de hogares que fuman la tarde entrevistos en los hielos presentidos en el corazon de las piedras al fondo de los pozos de petroleo sobre colchones
de graves limones en los trojes donde la vida se mide por el grano moscas claras primas de las aguas sentadas bajo el sol

hombre aproximativo como yo como tu lector y como los otros monton de carnes ruidosas y de ecos de consciencia completa en el solo pedazo de voluntad tu nombre transportable y asimilable cortes por las dociles inflexiones de las mujeres diversos incomprendidos segun la voluptuosidad
de las corrientes interrogadoras

hombre aproximativo moviendote en los poco mas o menos del destino con un corazon como maleta y un vals a guisa de cabeza vaho sobre el frio hielo tu te abstienes de verte a ti mismo grande e insignificante entre las joyas de escarcha del paisaje sin embargo los hombres cantaran en corro bajo los puentes del frio la boca azul contraida mas lejos que la nada hombre aproximativo o magnifico o miserable en la niebla de las castas edades habitacion a poco coste los ojos embajadores de fuego que cada uno interrogue y atienda en el forro de caricias de sus ideas ojos que rejuvenecen las violencias de los dioses agiles saltarin al disparo de los resortes dentarios de la risa hombre aproximativo como yo tu lector tienes entre tus manos como para lanzar una bola cifra luminosa tu cabeza de poesia

puerta cerrada para siempre de la noche el fruto de unas bellas piernas larga cruz tan solemne sobre el aliento de la apaleada en los confines de la tarde desnuda camisa del dia mientras que el tunel alarga el acordeon de sus paredes resbala sobre la cuerda del rail largo arco del convoy del Metro